BID y Banco Mundial toman medidas ante crisis en Nicaragua


Una mujer grita arengas de apoyo al líder campesino y representante en la mesa de diálogo nacional Medardo Mairena durante un plantón frente a los juzgados de Managua (Nicaragua) hoy, martes 17 de julio de 2018. El Ministerio Público de Nicaragua acusó hoy Mairena por crimen organizado, terrorismo y de asesinar a cuatro oficiales, en el marco de la crisis sociopolítica en el país que desde el 18 de abril deja más de 350 muertos. EFE/Jorge Torres

El Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) tomaron medidas ante la crisis sociopolítica en Nicaragua, que afecta su operativa en el país, dijeron el martes a la AFP voceros de ambas instituciones financieras multilaterales con sede en Washington.
AFP
Nicaragua está sacudida desde abril por masivas protestas contra el gobierno de Daniel Ortega, que dejan al menos 317 muertos según organismos de derechos humanos y 197 según las autoridades.
La situación, que ha generado la condena internacional, tiene semiparalizada la economía del país centroamericano, uno de los más pobres de América.
“En el contexto de la crisis actual, hemos revisado nuestra cartera de proyectos y reforzado las medidas para garantizar que los recursos del Banco se utilicen para los fines previstos”, señaló un portavoz del BM, subrayando que desde el inicio de las protestas no se aprobaron nuevos préstamos.
Para el BM, “las futuras operaciones dependerán de que existan condiciones apropiadas para la efectiva implementación de los proyectos en beneficio del pueblo de Nicaragua”, añadió.
El BM tiene 12 proyectos en Nicaragua por un monto de 572 millones de dólares, destinados a aumentar el acceso a la educación, la atención médica, el agua potable y el saneamiento, así como a mejorar la seguridad alimentaria, los medios de subsistencia y la infraestructura.
“Como institución dedicada a erradicar la pobreza y crear oportunidades para todos, nos preocupa la escalada de violencia en Nicaragua y el deterioro de las condiciones de la población, especialmente de los pobres”, dijo el vocero.
Nicaragua, con 6,1 millones de habitantes y bajo el gobierno de Ortega desde 2007, es uno de los países menos desarrollados de América, golpeado usualmente por desastres naturales.
El BID, que opera en Nicaragua para “promover el desarrollo económico y social inclusivo” a través de proyectos de infraestructura básica y acceso a servicios, también sigue “de cerca” los eventos en el país, que impactaron su gestión en el terreno y motivaron el retiro del personal no esencial de su oficina en Managua por razones de seguridad.

Desembolsos afectados

“La crisis ha afectado la preparación y ejecución de proyectos y los desembolsos de préstamos del BID en el país. Nuestra cartera activa de préstamos de inversión en Nicaragua tiene un saldo por desembolsar de 624 millones de dólares”, explicó un portavoz del organismo.
El directorio ejecutivo del BID, donde están representados los 48 Estados miembro, puede suspender desembolsos a un país prestatario, como Nicaragua, pero aún no lo ha hecho.
“A fecha de hoy, esa alternativa no ha sido discutida por nuestro Directorio”, dijo el vocero.
“Seguimos atentos a las deliberaciones sobre Nicaragua en la Organización de los Estados Americanos (OEA), y apoyamos los llamados de la comunidad internacional por una resolución pacífica del conflicto político en este país miembro del BID”, agregó.
El Consejo Permanente de la OEA aprobó el jueves pasado crear un Grupo de Trabajo para Nicaragua para “contribuir a la búsqueda de soluciones pacíficas y sostenibles” a la situación actual, una resolución rechazada por el gobierno de Ortega, que denunció “una acción injerencista”.
Ante esa actitud del gobierno, el nicaragüense Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) advirtió sobre el riesgo de una suspensión de préstamos de los organismos multilaterales.
“Si Nicaragua niega el ingreso al Grupo de Trabajo propuesto por la OEA, podría enfrentar serias consecuencias como el congelamiento de los préstamos que ya están aprobados en el BID, u otras sanciones bilaterales que podrían venir de otros países”, dijo en Twitter.
El presidente del Cosep, José Aguerri, informó el martes que varias aerolíneas internacionales redujeron de manera “dramática” sus vuelos a Nicaragua, que hasta esta crisis era presentado como el país más seguro y tranquilo de la región.
La caída es atribuida a las alertas de viaje por el aumento de la inseguridad y la crisis que enfrenta el turismo, el sector de la economía más golpeado por la violencia desatada con las protestas iniciadas el 18 de abril.
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