Pasión obsesiva en Terrazas del Oeste



El hecho de no complacer la petición de quien la acosaba, una menor de 16 años perdió la vida, su homicidia le efectuó un disparo en el rostro
16 años tenía la menor que murió de un impacto de bala en el rostro tras negarse a complacer los deseos de su enamorado
Las ganas por hacerse novio de una chica de su misma edad, llevó a Luinyer Marcano a cometer el error más grande de su vida. No solamente la acosaba sino que también intentó abusar sexualmente de ella.
El creía que si perseguía a Fátima Barreto (16) por la transversal 6 de Terrazas del Oeste cuando iba de visitar a su tía, la conquistaría.
Verla caminar por las aceras del lugar le hacía brillar sus ojos, el movimiento de su cabello lo cautivaba a tal punto que lo dejaba sin habla.
Sin embargo ella se intimidaba con lo fijo de sus miradas, y de sus silbidos acompañados hasta de piropos atrevidos. Ella no quería nada con él, solo lo veía como un simple amigo, condición que Marcano nunca aceptó porque quería que ella fuese su mujer para toda la vida.
Por un tiempo Barreto dejó de visitar el sitio, sentía miedo de que aquel muchacho que vivía en la casa 305, quien se propasaba con ella y cuando lo hacía tenía que correr por terror.
Los constantes desaires llenó de pensamientos extraños al muchacho, pues ninguna joven lo había rechazado tanto como ella lo hacía. Su hombría estaba por el suelo y necesitaba demostrar que los machos se respetaban y que no iba a ser la primera mujer que lo rechazara.
El domingo 7 de octubre la tragedia invadió a la familia Barreto González. La adolescente quien era la tercera de 6 hermanos se encontraba en casa de una de sus tías.
Como ya se hacía tarde, decidió caminar hasta la parada para irse hasta su casa. Algo en su pecho le indicaba que debía cambiar la ruta, pero como la calle estaba parcialmente sola decidió avanzar.
Cuando pasó por el frente de un Cyber, que funciona en la casa de Marcano, Fátima decidió ingresar al sitio.
Para mayor sorpresa, su enamorado estaba en el local, ella intentó retirarse del lugar para evitar algún problema, pero bajo amenaza de muerte y a la fuerza Marcano la llevó hasta su habitación.
Quienes estaban en el sitio, al momento no le dieron mucha importancia al caso, él les había hecho creer que eran parejas y tenían un asunto que discutir.
“Dentro del cuarto, el muchacho queriendo sentir el calor de su piel intentó abusar de ella, pero lograr su meta estaba fuera de la disposición de la menor”, dijo un familiar.
“Ella gritaba, pedía auxilio, que la ayudaran porque le iban hacer daño”, agregó una de las personas que escuchó los gritos que salían del lugar.
Luinyer sacó un revólver que tenía escondido dentro de la habitación; Fátima se paralizó por completo, después de varios segundo reaccionó y con más intensidad gritaban para que la ayudaran. Nadie hizo nada ni los padres del joven quienes escuchaban lo que sucedía.
No solo fueron amenazas de matarla, sino que la apuntó con un chopo 9mm, y mientras discutían airadamente para que accediera, el accionó el arma.
Ella se quedó sin palabras. Bastaron varios segundos para que cayera sobre la cama con un disparo en el rostro, muriendo de manera inmediata.
Después de eso la mamá de Marcano se alertó y como pudo abrió la puerta “¿hijo que has hecho?”.
Le pidieron ayuda a un conocido que manejaba un carro de la Cantv y, como pudieron la subieron a la unidad y la llevaron hasta la sala de Trauma Shock del Manuel Núñez Tovar.
Los funcionarios de la brigada hospitalaria del Polimonagas al interrogar al grupo de hombres, todos mostraron actitud sospechosa, motivo por el cual tomaron sus datos al igual que la del vehículo.
Media hora después la tía de Fátima llegó al hospital, sus gritos estremecieron toda el área, su sobrina estaba muerta.
En medio del dolor narró lo acontecido, por lo que los Polimonagas y expertos del eje de homicidio del Cicpc se trasladaron a la escena del crimen. Luinyer estaba sereno, el cuarto lleno de sangre y el arma a un lado de la cama.
No puso resistencia, se entregó afirmando ser el responsable del crimen, como motivo explicó que el la quería.


Femicidios aumentan en Maturín
El caso de Fátima González (16), es uno que se suma a la larga lista de femicidios en Monagas, este lamentable hecho pone fin a la vida de una joven que apenas estaba comenzando a vivir, su verdugo no aceptaba que no era el tipo de persona que le agradaba a ella, pues solo quería culminar el bachillerato, pero aunque intentó conquistarla de todas las maneras posible, imponer la fuerza fue el último recurso que agotó, pues nunca antes había sido rechazado tantas veces por otra mujer. //Omar Padrón
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